CREMA DE CACAHUATE
Cápsula 313 del 19 de Julio de 2008
Investigación y Guión: Conti González Báez
La crema de cacahuate, también conocida como mantequilla de maní, es básicamente una pasta de cacahuates asados y molidos, salada o endulzada, con o sin aceite adicional. Es muy popular en todos los países de América, el Reino Unido y Australia, pero no tanto en el resto del mundo.
La crema de cacahuate ha sido inventada y reinventada muchas veces a través de la historia. El cacahuete o cacahuate es originario de Sudamérica. Se han encontrado jarros y tazones decorados con cacahuates en Perú y Brasil, que datan de hace 3,500 años. Se sabe que los incas preparaban con ellos una especie de pasta.
Los mayas y aztecas también utilizaban el cacáhuatl molido como base para la preparación de diversos mollis o salsas, que siglos después se convirtieron en los famosos moles mexicanos.
A finales del Siglo XV, los comerciantes españoles llevaron el cacahuate del Nuevo Mundo a Europa y África. En el Siglo XVIII, la planta llegó del continente africano a las colonias inglesas en Norteamérica.
Hay muchas versiones sobre el origen de la moderna crema de cacahuate. El ingeniero agrícola George Washington Carver descubrió más de 300 usos para el cacahuate y comenzó a popularizar diversos productos derivados de esta planta, incluyendo la crema de cacahuate, en 1880.
Sin embargo, Carver no la patentó, ya que creía que los productos alimenticios eran regalos de Dios. Por lo tanto, regaló todos sus descubrimientos a la humanidad.
Fue Carver quien convirtió al cacahuate en una cosecha importante en el Sur de Estados Unidos a principios del Siglo XX. Cambió a una tierra hasta entonces dedicada exclusivamente al cultivo del algodón, dándoles a los granjeros la oportunidad de diversificar sus cosechas y obtener mayores ingresos.
Otra versión dice que la mantequilla o crema de cacahuate fue inventada por un médico estadounidense de San Louis, Missouri, con el objeto de proporcionar un alimento rico en proteínas a pacientes ancianos que habían perdido sus dientes y no podían masticar.
Este personaje anónimo supuestamente convenció al dueño de una compañía de productos alimenticios, George Bayle Jr., para procesar industrialmente y empacar su invento, hasta entonces fabricado de forma casera.
En 1890, Bayle mecanizó el proceso y comenzó a vender pasta de maní molido como un suplemento alimenticio vegetariano y proteínico, para personas sin dentadura.
En 1893, el Dr. John Harvey Kellogg creó una mantequilla de cacahuate en el Sanatorio Battle Creek de Michigan. Dos años después, él y su hermano Will Keith Kellogg patentaron un proceso para su elaboración, en el que usaban cacahuates vaporizados en lugar de tostados, con lo cual el resultado era algo desabrido.
Poco después, los Kellogg dejaron la producción de su mantequilla de cacahuate para dedicarse a producir cereales, actividad que les dio fama mundial.
Uno de sus ex empleados, Joseph Lambert, decidió seguir adelante con la producción de la mantequilla de cacahuate. En 1896 empezó a vender máquinas para moler el producto y tres años después su esposa publicó el primer libro de recetas.
En 1903, el Dr. Ambrose Straub patentó una máquina para hacer mantequilla de maní. Al año siguiente, C.H. Sumner promovió la crema de cacahuate como un alimento saludable durante la Exposición Universal de 1904 en San Louis. Para 1914, muchas compañías estaban produciendo y comercializando el producto.
Joseph Rosenfield patentó un proceso de batido para prevenir que los aceites se separaran y el producto se echara a perder, el cual hizo a la crema de cacahuate más tersa y uniforme. Además, al ser más estable, podía conservarse fresca más tiempo y su vida de anaquel se alargó hasta un año.
En 1928, Rosenfield otorgó una licencia de su invención a la Compañía Pond, fabricante de la crema de cacahuate Peter Pan. En 1932, el inventor lanzó su propia marca, Skippy, que incluía una nueva variedad con trocitos de cacahuate.
En 1955, la empresa Procter & Gamble entró al negocio y tres años después introdujo su marca Jif, que actualmente tiene la planta de producción más grande del mundo y vende 250,000 frascos de crema de cacahuate cada día.
El cacahuate no es una nuez; en realidad es una leguminosa que crece bajo tierra, como las papas. Tras ser fertilizadas las flores, las vainas se entierran y maduran de manera subterránea. Se cosechan jalando toda la planta para obtener los frutos.
Se siembra en abril, después de la última helada, cuando el suelo tiene una temperatura entre 18 y 21 grados Celsius. El mismo cacahuate dentro de su cáscara es también la semilla. Se cosecha de 120 a 160 días después, usualmente en septiembre y octubre.
Estados Unidos es el mayor productor y exportador de cacahuate en el mundo, seguido por Argentina y China. La mitad de la producción estadounidense se destina a la elaboración de crema de cacahuate.
Existen aproximadamente 50,000 granjas cacahuateras en Georgia, Alabama, Texas, Carolina del Norte, Oklahoma, Virginia, Florida y Carolina del Sur.
Los cacahuates y la crema de cacahuate son muy nutritivos. Contienen altos niveles de fibra y proteína, así como todas las vitaminas B excepto la B12, vitamina E y minerales como calcio y hierro.
Son una excelente fuente de grasa no saturada y contienen algunas grasas particularmente benéficas, similares a las del aceite de oliva. Como todos los vegetales, los cacahuates no contienen colesterol.
Combinados con arroz, otras legumbres o granos, proveen una proteína completa, por lo que un sándwich de crema de cacahuate es un alimento muy nutritivo y, además, barato.
Los cacahuates aportan una buena cantidad de ácido fólico, recomendado a las mujeres embarazadas para prevenir defectos de nacimiento. Su consumo también ayuda a disminuir riesgos de enfermedades cardiacas.
Comer cacahuates naturales - no salados o fritos - también ayuda a bajar la presión arterial, prevenir el cáncer de mama y a combatir la diabetes en adultos.
La crema de cacahuate contiene grasa, pero el 80% es no saturada, la cual puede ayudar a bajar los niveles de colesterol en la sangre. Por otro lado, para personas sanas, la grasa es una fuente concentrada de energía en la dieta diaria y un nutriente vital.
Pese a todos sus beneficios, deben evitarla quienes son alérgicos al cacahuate y no debe darse a niños menores de cinco años, precisamente para prevenir el desarrollo de posibles alergias.
La crema de cacahuate se consume untada en pan, galletas o frutas. Pero también es un versátil ingrediente de muchas recetas de alta cocina que incluyen platillos fuertes, ensaladas y postres.
Como dato curioso, algunas investigaciones de mercado han revelado que los hombres prefieren la crema de cacahuate suave y tersa, mientras que las mujeres la prefieren con trocitos.
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